El anciano continuó:
En un pequeño pueblo, había un anciano sabio que vivía en la montaña. Un día, un joven inquieto y ambicioso llegó al pueblo en busca de consejos para mejorar su vida. El anciano lo recibió con una sonrisa y le dijo: el poder de la disciplina daniel j martinepub better
"La disciplina no es acerca de ser perfecto, sino de ser constante. No se trata de hacer grandes esfuerzos durante un corto período de tiempo, sino de mantener un esfuerzo moderado durante mucho tiempo". El anciano continuó: En un pequeño pueblo, había
El joven reflexionó sobre las palabras del anciano y comprendió que la disciplina era la clave para alcanzar sus objetivos. A partir de ese día, se comprometió a aplicar la disciplina en su vida, trabajando constantemente hacia sus metas, y logró alcanzar grandes logros. No se trata de hacer grandes esfuerzos durante
El anciano llevó al joven hasta un río que fluía cerca del pueblo. El río era conocido por sus aguas turbulentas y su corriente rápida. El anciano señaló una roca grande que sobresalía del agua y le dijo:
"Si el río hubiera intentado erosionar la roca de manera intermitente, golpeándola con fuerza durante un día y luego deteniéndose durante varios días, la roca probablemente se habría mantenido intacta. Pero la disciplina del río, su constancia y persistencia, han logrado erosionarla poco a poco".